Categoría: Ahorro energético

  • El gas se paga en invierno, pero se ahorra en septiembre: qué revisar antes de encender la caldera

    Todavía no hace frío, y precisamente por eso es el mejor momento para hablar de gas. Cuando llegue la primera factura gorda de calefacción, en pleno diciembre, ya será tarde para cambiar nada de ese mes. Lo que pagues este invierno se decide ahora, en septiembre y octubre, revisando cuatro cosas de tu contrato. Te las contamos en lenguaje llano.

    Empieza por el término fijo

    Igual que en la luz, en el gas hay una parte que pagas todos los meses aunque no enciendas la caldera ni un solo día. Es el término fijo, y de una compañía a otra puede variar bastante. Si en tu casa el gas es solo para la cocina y el agua caliente, un término fijo alto te penaliza especialmente: estás pagando mucho peaje para poco consumo. Mira cuánto es el tuyo en la última factura; es la primera línea donde suele esconderse el ahorro.

    La tarifa: fija, indexada o regulada

    En el mercado libre hay tarifas a precio fijo, que te dan tranquilidad todo el invierno, y tarifas indexadas, que siguen el precio del mercado para bien y para mal. Y luego está la tarifa regulada (la TUR), cuyo precio fija el Gobierno y se revisa cada trimestre: la próxima revisión llega el 1 de octubre. Ninguna es la mejor para todo el mundo: depende de cuánto gas uses y de cuánta estabilidad quieras. Lo importante es elegirla con tu consumo delante, no con la publicidad delante.

    Ojo con los servicios añadidos

    Mantenimientos, seguros de caldera, asistencias… A veces compensan y a veces llevan años cobrándose sin que nadie recuerde haberlos pedido. No decimos que los quites: decimos que sepas que están, cuánto cuestan al mes y qué cubren de verdad. Es de lo primero que miramos cuando alguien nos pasa su factura.

    Si tienes luz y gas, míralos juntos

    Muchas ofertas combinan los dos suministros, pero el pack no siempre es la opción más barata: a veces sale mejor cada suministro con una compañía distinta. La única forma de saberlo es comparar con tus números reales, no con los ejemplos del anuncio.

    Te lo miramos gratis antes de que llegue el frío

    En Granada sabemos bien lo que es el invierno: de noviembre a febrero la calefacción no perdona. En SOLVEXA hacemos estudios de luz y gas cada semana: nos mandas tu factura, la comparamos con lo que hay ahora mismo en el mercado y te decimos con datos si estás bien o si te compensa cambiar. Escríbenos por WhatsApp al 681 866 985 y te preparamos la comparativa gratis y sin compromiso. Y si ya tienes una buena tarifa, también te lo diremos: más de uno se ha ido tranquilo sabiendo que no tenía que tocar nada.

  • Bono social eléctrico: quién puede pedirlo y cuánto te descuenta de la factura

    El bono social eléctrico es un descuento directo en la factura de la luz que pagan entre todos los consumidores y que, sin embargo, mucha gente que podría cobrarlo no lo pide. A veces por no saber que existe, y muchas otras porque se piensa que «eso no es para mí». En SOLVEXA nos encontramos casos así cada semana en Granada: hogares que cumplen los requisitos desde hace años y nunca lo han solicitado.

    ¿Cuánto descuenta?

    Ahora mismo, y hasta el 31 de diciembre de 2026, el descuento es del 42,5 % para el consumidor vulnerable y del 57,5 % para el vulnerable severo. Si no hay cambios, a partir de 2027 quedará en el 35 % y el 50 %. Un matiz importante: el descuento se aplica hasta un límite de consumo anual que depende de cuántas personas viven en casa; lo que pase de ahí se factura a precio normal.

    ¿Quién puede pedirlo?

    Los requisitos básicos son tres: tener contratada la tarifa regulada (PVPC) con una comercializadora de referencia, una potencia de 10 kW o menos, y que sea tu vivienda habitual. A partir de ahí, entran en juego los límites de renta, que dependen de los ingresos del hogar y de sus circunstancias (hijos, discapacidad, etc.). Y hay colectivos con condiciones especiales: familias numerosas, pensionistas con pensión mínima y beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital.

    ¿No tienes la tarifa regulada? No pasa nada: se puede cambiar a PVPC sin coste y sin cortar el suministro, y después solicitar el bono. Es un trámite habitual y nosotros te ayudamos a valorar si te compensa.

    El extra que casi nadie conoce: el bono térmico

    Si te conceden el bono social eléctrico, recibes además de forma automática el bono social térmico: una ayuda anual para calefacción y agua caliente que se ingresa directamente en tu cuenta, sin ningún trámite adicional. Dos ayudas por el precio de una solicitud.

    Cómo se solicita

    Se pide a la comercializadora de referencia (por teléfono, correo o email) con una solicitud sencilla: DNI, empadronamiento y, según el caso, libro de familia o título de familia numerosa. Ten en cuenta que el bono tiene caducidad, así que si ya lo cobras conviene comprobar de vez en cuando que sigue activo.

    ¿Dudas con tu caso concreto?

    Cada hogar es distinto, y a veces compensa más ajustar potencia o cambiar de tarifa que tramitar el bono — o hacer las dos cosas. Si estás en Granada (o en cualquier punto de España), mándanos una foto de tu factura por WhatsApp al 681 866 985 y te hacemos un estudio gratuito y sin compromiso: te decimos si puedes pedir el bono social y cuánto podrías ahorrar. Y si ya estás pagando lo justo, también te lo diremos.

  • Cómo leer tu factura de la luz: los 6 datos que importan

    Cómo leer tu factura de la luz: los 6 datos que importan

    La factura de la luz está diseñada para pagarse, no para entenderse. Pero solo hay seis datos que de verdad importan, y todos caben en un vistazo de cinco minutos. Esta guía te dice dónde están, qué significan y cuál es el rango normal de cada uno — para que sepas si estás pagando lo justo o alimentando el margen de alguien.

    1. El precio de la energía (€/kWh)

    Es el precio de cada kilovatio-hora consumido, y el dato más importante de toda la factura. En agosto de 2026, una tarifa fija competitiva de mercado libre se mueve entre 0,11 y 0,16 €/kWh sin impuestos — puedes ver los precios reales de cinco comercializadoras en nuestro comparador de luz. Si tu factura marca bastante más, o tiene tres precios distintos por tramos que no controlas, ahí está tu margen de mejora.

    2. El término de potencia (€/kW·día)

    El coste fijo por tener la luz disponible. Se paga cada día del año, consumas o no. Aquí lo que importa no es solo el precio, sino los kW que tienes contratados: cada kW de más son 30-75 € al año. Lo explicamos a fondo en la guía de la potencia contratada.

    3. Los impuestos

    Sobre la suma de energía y potencia se aplica el impuesto eléctrico (5,11 %) y encima el IVA (21 %). Juntos añaden un 27 % al total. No se pueden negociar, pero conviene saberlo para comparar bien: muchas ofertas se anuncian sin impuestos y luego el recibo «no cuadra».

    4. El alquiler del contador

    Alrededor de 0,81 € al mes. Es normal y regulado — no es un servicio extra que te hayan colado. Si el importe es claramente mayor, mira qué más va en esa línea.

    5. Los servicios adicionales

    Aquí es donde se esconden las sorpresas: mantenimiento, urgencias, seguros de electrodomésticos… cuotas de 3 a 10 € al mes que muchas veces se activaron por teléfono. Todo lo que no sea energía + potencia + impuestos + contador es opcional. Si no recuerdas haberlo pedido, pregúntalo.

    6. El CUPS y tus datos

    El CUPS es el «DNI» de tu punto de suministro. Es el dato que alguien necesita para cambiarte de compañía — por eso no deberías compartirlo a la ligera con quien te llame ofreciendo ofertas. De hecho, para estudiarte la factura nosotros no lo necesitamos, y tampoco tu nombre ni tu dirección: puedes taparlos antes de enviarla y el estudio sale igual de preciso.

    El vistazo de cinco minutos

    • ¿Precio de la energía por encima de 0,16 €/kWh sin impuestos? → hay margen.
    • ¿Nunca te salta el limitador? → probablemente te sobra potencia.
    • ¿Líneas de «servicios» que no reconoces? → pregunta y cancela.
    • ¿Fecha de renovación cerca? → compara antes de que te suban el precio.

    ¿Prefieres que la leamos nosotros por ti?

    Mándanos tu factura (puedes tapar tus datos personales y el CUPS) y en 24 h laborables te decimos si hay margen. Gratis y sin compromiso. Y si tu tarifa ya es buena, te lo diremos igual.

  • ¿Por qué ha subido tu factura de la luz? 5 cosas que conviene revisar

    ¿Por qué ha subido tu factura de la luz? 5 cosas que conviene revisar

    Abres la factura, ves el total y no cuadra con el mes anterior. Antes de enfadarte con la compañía — o de cambiarte a la primera oferta que te llame por teléfono — merece la pena dedicar diez minutos a mirar estas cinco cosas. En la mayoría de facturas que revisamos, la subida está en una de ellas.

    1. Se te ha acabado el precio promocional

    Es la causa más común y la más silenciosa. Muchas tarifas entran con un precio de energía atractivo el primer año y suben en la renovación — a veces dos o tres céntimos por kWh, que en una casa normal son 60 a 100 € al año. La renovación no siempre llega con un aviso claro: a veces es una línea en la propia factura. Busca la fecha de fin de contrato y compara el precio del kWh de esta factura con el de hace seis meses.

    2. La potencia contratada

    La potencia es el coste fijo que pagas todos los meses, consumas lo que consumas. Si está por encima de lo que necesitas, pagas de más cada mes sin enterarte. Es un ajuste tan rentable que le hemos dedicado una guía entera, y tenemos un servicio específico para calcular la que de verdad te corresponde.

    3. Los tramos horarios

    Si tu tarifa tiene discriminación horaria (punta, llano y valle), el mismo consumo cuesta el doble según la hora. Poner la lavadora, el lavavajillas o cargar el coche en hora punta encarece la factura sin que consumas más. Aquí hay dos caminos: adaptar hábitos a los tramos, o — si tus horarios no van a cambiar — pasarte a una tarifa de precio fijo las 24 horas, que es justo lo que comparamos en nuestro comparador de luz. Tenemos también un servicio de optimización de periodos horarios si quieres que lo estudiemos con tu curva de consumo real.

    4. Los servicios extra que van en la factura

    Mantenimiento de la instalación, urgencias eléctricas, seguros de electrodomésticos… Son cuotas de 3 a 10 € al mes que a veces se activaron con una llamada comercial y llevan años cobrándose. Revisa el desglose: todo lo que no sea energía, potencia, impuestos y alquiler de contador es prescindible salvo que lo uses de verdad.

    5. Tu consumo real

    Parece obvio, pero conviene descartarlo: el aire acondicionado en verano, la calefacción eléctrica en invierno o un electrodoméstico que empieza a fallar pueden subir el consumo un 30 % sin que cambies de hábitos. Compara los kWh de esta factura con los del mismo mes del año pasado — ese dato viene en el gráfico de la propia factura — antes de buscar culpables en la tarifa.

    ¿Y si no encuentras la causa?

    Para eso estamos. Revisamos los cinco puntos sobre tu factura real y te decimos exactamente dónde está la subida y si se puede corregir — cambiando de tarifa, ajustando potencia o quitando lo que sobra. Nuestros clientes ahorran un 25 % o más, y no nos pagas nada por el estudio.

    ¿Quieres que encontremos la subida por ti?

    Mándanos tu factura (puedes tapar tus datos personales y el CUPS) y en 24 h laborables te decimos si hay margen. Gratis y sin compromiso. Y si tu tarifa ya es buena, te lo diremos igual.

  • Potencia contratada: el ajuste silencioso que puede ahorrarte dinero todos los meses

    Potencia contratada: el ajuste silencioso que puede ahorrarte dinero todos los meses

    De cada factura de la luz, una parte se paga aunque no enciendas nada: el término de potencia. Es el coste fijo por tener disponibles tus kilovatios, y se cobra por kW y por día, todos los días del año. Por eso un ajuste de potencia es el ahorro más silencioso que existe: no cambia tus hábitos, no cambia tu compañía, y se nota todos los meses.

    Cuánto cuesta cada kilovatio que te sobra

    Según la comercializadora, el término de potencia de una tarifa doméstica ronda entre 0,08 y 0,20 € por kW y día (puedes ver los valores reales de cinco compañías en nuestro comparador de luz). Traducido: cada kilovatio de más que tengas contratado te cuesta entre 30 y 75 € al año, impuestos incluidos. Con un kilovatio y medio de exceso — algo habitual en pisos que heredaron la potencia del anterior inquilino — hablamos de 50 a 110 € al año tirados.

    Señales de que tu potencia está mal ajustada

    • Nunca te ha saltado el limitador (el «se ha ido la luz» por encender demasiadas cosas a la vez). Si en años no ha pasado ni una vez, probablemente vas sobrado.
    • Vives en un piso con más de 4,6 kW sin coche eléctrico, sin calefacción eléctrica y sin cocina de inducción potente.
    • Heredaste la potencia del anterior inquilino o propietario y nunca la revisaste.
    • Tu factura tiene dos periodos de potencia (punta y valle) con el mismo valor en ambos: a menudo el valle puede bajarse de forma independiente, y es más barato.

    Cómo se calcula la potencia que necesitas

    No es adivinar: se mira qué aparatos pueden funcionar a la vez en tu peor momento (cocina + horno + lavadora + aire, por ejemplo) y, si tu contador es inteligente, se consulta el maxímetro — la potencia máxima que has demandado realmente en el último año. Ese dato mata cualquier discusión: si tu máximo real fue 3,2 kW, no necesitas 5,75.

    Cuánto cuesta cambiarla y qué hay que saber

    El cambio lo ejecuta la distribuidora y tiene un coste regulado de unos 11 € por bajada (subirla puede requerir más trámites). Se puede hacer una vez al año en condiciones normales, así que conviene calcular bien antes de tocar. Y ojo: bajar demasiado sale caro en molestias — el limitador saltando cada semana no compensa 20 € al año.

    Nuestro servicio de optimización de potencia

    En el servicio de optimización de potencia analizamos tu maxímetro, tus hábitos y tu equipamiento, y te decimos el valor exacto que te conviene — o te confirmamos que ya estás bien, que también pasa. Forma parte del estudio energético que hacemos gratis con tu factura.

    ¿Revisamos tu potencia con tu factura real?

    Mándanos tu factura (puedes tapar tus datos personales y el CUPS) y en 24 h laborables te decimos si hay margen. Gratis y sin compromiso. Y si tu tarifa ya es buena, te lo diremos igual.